Carol Dweck, profesora de psicología de la Universidad de Stanford, es la creadora de conceptos como mentalidad fija (las personas que creen que la inteligencia es innata e inmutable) y la mentalidad de crecimiento (aquellos que creen que pueden mejorar sus habilidades con entrenamiento y esfuerzo).
La mentalidad fija es aquella que no te permite evolucionar a nuevas áreas en tu vida. Si a menudo te dices cosas como: “yo no valgo para eso” o “siempre lo he hecho así y me ha ido bien” es muy probable que sea esta tu mentalidad. No es algo malo, pero no te permitirá avanzar en nuevos proyectos.
Está en tus manos ser mejor, y para ello tienes que mantener una mente de principiante. En otras palabras, una mentalidad de crecimiento: Activa, curiosa, sin miedo a equivocarse, centrada en el proceso y no en los resultados. Si quieres trabajar un poco tu mentalidad de crecimiento, te propongo algunos consejos:
– Abre la mente a nuevas ideas. Nuevas formas de ser y por supuesto de hacer las cosas. Céntrate en el proceso.
– Abraza el cambio. Las cosas cambian, actualízate. Aparecen nuevos sistemas para obtener mejores resultados, nueva tecnología, úsala.
– Formación, formación, y más formación. Las personas exitosas siempre piensan que todo es mejorable. Estar al día te abre nuevas oportunidades, nuevos proyectos.
– Y por último y no menos importante, aprende de los demás. Nadie lo sabe todo, aunque seas experto en un área te sorprenderá lo que otros pueden aportar. A veces una nueva perspectiva de enfocar el mismo problema permite hallar una solución.
Ahora que se acerca poco a poco un nuevo año, tomate unos minutos para pensar en lo que vas a hacer este 2024.
- ¿En qué área podría estar mejorando?
- ¿De quién podría estar aprendiendo?
- ¿Qué debería estar aprendiendo?
- ¿He aportado nuevas ideas?
